La Arquitectura de la Velocidad y la Seguridad: El Legado del Deporte Motor en México

Una conversación exclusiva con el Ing. Jorge Abed, Presidente de OMDAI Sport México y Presidente de la Comisión de Circuitos de la FIA
Por: Redacción Change Magazine
Hablar del automovilismo mexicano es hablar de visión, disciplina, innovación y liderazgo. Detrás de cada bandera a cuadros, de cada circuito homologado y de cada competencia internacional existe una estructura compleja donde la estrategia y la seguridad convergen para hacer posible uno de los espectáculos deportivos más exigentes del planeta.
En esta edición especial de Change Magazine: México en Transformación; el poder, la empresa y el liderazgo, conversamos con el Ing. Jorge Abed, Presidente de OMDAI Sport México —la autoridad deportiva nacional reconocida por la Federación Internacional del Automóvil (FIA)—, Presidente de la Comisión de Circuitos de la FIA, Vicepresidente de la FEMAD y Presidente del Comité Organizador del Gran Premio de México de Fórmula 1 y del Mexico City E-Prix de Fórmula E.
Con una trayectoria que lo ha llevado a participar en las más altas esferas del deporte motor internacional, Jorge Abed comparte su visión sobre liderazgo, construcción de equipos, innovación, seguridad y el futuro del automovilismo en México.
Change Magazine (CM):
Bienvenidos a esta edición especial de Change Magazine: México en transformación; el poder, la empresa y el liderazgo. El día de hoy nos acompaña el Ingeniero Jorge Abed. Ingeniero, a la luz de la trayectoria de la organización, ¿qué representan estos 40 años de historia?
Jorge Abed (JA):
Representan la consolidación de un sueño. Todo comenzó con la visión de un par de señores, José Abed y Julián Abed, quienes proyectaron traer a México la máxima élite del automovilismo mundial. Para mí, más que una cifra, es un legado de enorme esfuerzo, trabajo y resiliencia que estamos obligados a continuar.
Lograr establecer la Fórmula 1 en las temporadas de 1986 a 1992, en una época donde el país no figuraba con tanta fuerza en el mapa del deporte motor global, fue un hito. Posteriormente, la clave fue saber construir alianzas estratégicas de largo plazo con los nuevos promotores, liderados por Alejandro Soberón y Federico González, de la mano del Licenciado Carlos Slim Domit.
El gran aprendizaje que me queda es ese: la capacidad de forjar sinergias para abrir nuevos horizontes, innovar constantemente en el deporte y, de manera primordial, promover la seguridad vial. Nos toca dejar bases sólidas para que las siguientes generaciones continúen expandiendo esta gran organización.
CM:
Como Presidente de la Comisión de Circuitos de la FIA, usted supervisa los escenarios donde se lleva al límite el potencial humano y tecnológico. ¿Cómo entrena un líder su mente para tomar decisiones donde la seguridad y la velocidad máxima deben coincidir en un equilibrio perfecto?
JA:
El pilar fundamental es el equipo que te rodea. Para liderar con éxito, debes estructurar un grupo de trabajo de alto rendimiento que te complemente y que posea la capacidad técnica de advertir variables que tú no dominas al cien por ciento.
Lo segundo es el conocimiento profundo del entorno a través de una visión periférica. En la Comisión de Circuitos, muchos tienden a enfocarse únicamente en la pista o el asfalto por donde transita el monoplaza; sin embargo, un líder de élite debe analizar todas las aristas: la ubicación y protección de los oficiales de pista, la seguridad del público, las zonas de escape y las consecuencias físicas y dinámicas de un impacto.
Considerar absolutamente todas las variables a tu alrededor es lo que te otorga la solvencia técnica y la autoridad moral para tomar decisiones críticas, donde lo que está en juego puede ir desde un factor administrativo hasta la vida de una persona.
CM:
Usted lidera OMDAI, una institución con un legado familiar muy profundo en México. ¿Cuál es el proceso mental para honrar esa herencia institucional sin dejar de innovar y adaptar el automovilismo a las exigencias tecnológicas del siglo XXI?
JA:
El proceso mental parte de comprender a fondo la filosofía de nuestros fundadores. José y Julián Abed fueron visionarios que entendieron que la única constante es la evolución y la mejora continua. Para honrar ese legado, el secreto radica en entender perfectamente tu historia, de dónde vienes, y al mismo tiempo mantener una apertura absoluta hacia las nuevas tendencias globales y los cánones de vanguardia internacional, sin perder jamás tu identidad.
En OMDAI, nuestros cimientos son el fomento del automovilismo seguro en pistas, rallies y caminos, resguardando la integridad del público. Una vez afianzadas esas bases, nos dedicamos a escuchar y a flexibilizar nuestra estructura para adaptarnos a los tiempos modernos.
Esto nos permite proyectar de la mano a toda nuestra cadena de valor: desde el cuerpo directivo y los más de mil voluntarios y oficiales de pista que operan con rigor profesional, hasta nuestros pilotos, a quienes les garantizamos el escenario ideal y seguro para que desarrollen sus habilidades y logren proyectarse con éxito hacia los campeonatos internacionales.
CM:
Gestionar la infraestructura de circuitos a nivel global requiere una capacidad analítica inmensa. ¿Cómo ha moldeado su experiencia en la dirección administrativa su forma de entender la eficiencia dentro de una organización tan compleja como la FIA?
JA:
Para ingresar a los círculos directivos globales se requiere, ante todo, una gran dosis de humildad. Es necesario comprender que estás integrándote a una organización de escala mundial donde confluyen las mentes más brillantes del planeta, cada una con visiones, culturas y formas de expresión distintas. El primer paso innegociable es escuchar y entender el entorno.
La FIA cuenta con un capital humano técnico extraordinario y herramientas tecnológicas de punta. Mi labor como directivo consiste en encauzar ese potencial hacia los objetivos estratégicos que traza nuestro Presidente, Mohammed Ben Sulayem.
El reto administrativo radica en liderar de forma estratégica, muchas veces tras bambalinas, sabiendo cuándo adoptar una postura firme y cuándo moldear los procesos de manera orgánica. Las transformaciones bruscas desestabilizan a las organizaciones; la eficiencia de élite se logra implementando cambios de forma técnica, casi imperceptibles, guiando la estructura de manera armónica hacia la meta establecida.
CM:
En el automovilismo un error de milisegundos puede cambiarlo todo. ¿Qué lección de disciplina y resiliencia de los pilotos ha aplicado con éxito en la gestión empresarial y deportiva para mantener equipos de trabajo de alto rendimiento?
JA:
La atención absoluta al entorno y el desarrollo del enfoque periférico. En la pista, al igual que en la alta dirección, un pestañeo o un error de cálculo milimétrico destruye la estrategia completa.
Cuando un piloto se sube a un auto de carreras, da por sentado que el vehículo es seguro, que los frenos responderán y que la dirección obedecerá con precisión; eso se traduce en el mundo corporativo como la necesidad de contar con un equipo de trabajo de absoluta confianza y alta especialización en el que puedas delegar con total certeza.
Asimismo, debemos entender que competimos en un tablero con reglas del juego muy claras. Ya sea en los negocios, en las carreras o en la vida pública, el éxito radica en descifrar esas reglas para diseñar la estrategia adecuada: saber cómo remontar si te encuentras atrás y cómo blindar tu posición si estás a la cabeza.
En un mercado global que cambia de forma vertiginosa, el líder debe mantenerse alerta y con los sistemas encendidos de forma permanente.
CM:
Gracias al trabajo de figuras como usted, México hoy es un referente indispensable en el calendario internacional. Desde su perspectiva y estrategia, ¿cuáles son los siguientes retos que el país debe dominar para mantenerse en la cumbre del deporte motor mundial?
JA:
Mantener el equilibrio de las variables que nos han llevado al éxito. Este es un logro colectivo donde la promotora liderada por Alejandro Soberón, Federico González y todo el equipo de CIE ha realizado una labor de comercialización y producción impecable.
A esto se suma el impulso histórico del Licenciado Carlos Slim Domit al talento nacional. Tampoco podemos olvidar el respaldo de las autoridades gubernamentales ni el valor incalculable de nuestros oficiales de pista voluntarios, cuyo trabajo es fundamental para la viabilidad de los eventos internacionales.
El siguiente paso consiste en colaborar con la FIA para fortalecer otros campeonatos mundiales como el Campeonato Mundial de Rallies (WRC) y el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). En la medida en que estas categorías amplíen su presencia global, México buscará activamente convertirse en sede de nuevas fechas internacionales y continuar consolidando su liderazgo en el deporte motor.
CM:
Usted ha colaborado estrechamente con líderes como Carlos Slim Domit y otros actores internacionales de primer nivel. En la mentalidad de élite, ¿cómo se seleccionan y cultivan los aliados para asegurar que la visión compartida siempre llegue a la meta antes que la competencia?
JA:
El proceso de selección se basa en la alineación de valores. He tenido la fortuna de colaborar muy de cerca con el Licenciado Carlos Slim Domit y su familia, con quienes compartimos principios muy profundos.
Lo mismo ocurre a nivel internacional con el Presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, una figura con un alto sentido del respeto y valores familiares arraigados.
Cuando los aliados comparten la misma brújula ética, tienes garantizado gran parte del éxito del proyecto. El resto consiste en la orientación absoluta hacia los resultados. Las personas que ocupamos posiciones de alta dirección debemos ser ejecutores de objetivos claros. Compartir valores y ejecutar con disciplina es la fórmula que nos ha permitido construir proyectos sólidos y de alcance mundial.
CM:
Finalmente, para las nuevas generaciones que ven en el automovilismo un modelo de éxito, ¿cuál es el hábito innegociable que todo joven líder debe cultivar para pasar de ser un entusiasta a convertirse en un directivo de clase mundial?
JA:
Comprender y aceptar el valor del sacrificio y la disciplina. En esta industria los fines de semana no son para el descanso; son para la competencia.
Cuando el automovilismo es tu verdadera pasión, el sacrificio no pesa, pero se requiere un temple de acero para equilibrar la vida personal, el desarrollo profesional y la exigencia constante del sector.
El hábito innegociable es diseñar objetivos a largo plazo y construir un plan claro para alcanzarlos. No basta con desear llegar a la cima; es necesario definir qué conocimientos adquirir, qué competencias desarrollar y qué experiencias internacionales buscar para perfeccionar habilidades técnicas y de liderazgo.
El éxito es una ecuación que combina disciplina, preparación, estrategia y la capacidad de aprovechar las oportunidades cuando se presentan.
REFLEXIÓN CHANGE MAGAZINE
La trayectoria de Jorge Abed confirma que la verdadera velocidad no se mide únicamente en kilómetros por hora, sino en la capacidad de construir organizaciones sólidas, generar confianza, liderar equipos multidisciplinarios y tomar decisiones trascendentales bajo presión.
Su historia es el reflejo de una mentalidad de élite donde la innovación convive con la tradición, la seguridad con la competitividad y la visión estratégica con el compromiso humano.
En un mundo que evoluciona constantemente, líderes como Jorge Abed demuestran que los grandes resultados nacen de la disciplina, la preparación permanente y la capacidad de transformar una pasión en un legado que trasciende generaciones.
